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Posts Tagged ‘Jesucristo’

Por Mei Ding Goh. Cuando empecé a escribir mis pensamientos para este artículo, y empecé a escribir algo en mi computadora, pude sentir que mi silla estaba temblando, mi instinto me dijo “terremoto”. Estaba realmente asustada, inmediatamente me arrodillé y oré: “Padre Celestial, por favor perdona nuestros pecados, por favor libera tu gracia y misericordia, ayúdanos a ablandar nuestros corazones, ayúdanos a arrepentirnos”. Y me quedé sorprendida, cuán grande eres, que perfecto momento para preparar este tema “el estado terrenal es un tiempo de probación que permite al hombre arrepentirse y servir a Dios”. Recordé un momento en el que, mientras iba caminando a la tienda, vi un pequeño gato, y se retorcía alrededor de su pequeño hermano. Su hermano estaba muerto, probablemente atropellado por un auto. Podía sentir su dolor, mi corazón se quebró, y me paré a un lado y oré por él: “Padre Celestial, por favor consuela a este pequeño gatito”. El gatito me recordó a mi hermana que falleció hacía algunos años de cáncer. El terremoto y el pequeño gatito me recordaron cuán fácilmente damos la vida por sentada, vivimos como si tuviéramos días interminables. ¿Debemos tener un desastre natural o una tragedia para despertar y… (Leer más)

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¿Se ha preguntado alguna vez por qué? Por supuesto que sí. Todos nos preguntamos por qué de vez en cuando. Nos preguntamos por qué alguien que amamos debe sufrir, por qué las calamidades afectan a tantos, tomando sus viviendas, su salud, aún algunas veces, sus vidas. He escuchado a mucha gente decir que si Dios verdaderamente nos amara, Él nunca permitiría que nos sucedieran cosas malas. Algunas veces, en mis peores momentos, he pensado lo mismo. Pero Dios nos ama y Él lo ha demostrado dándonos la vida y lo mejor de todo, al concedernos libertad – la libertad de elegir por nosotros mismos qué haremos con nuestras vidas. Éste tiempo sobre la tierra, nuestra vida mortal, es la oportunidad de llenar la medida de nuestra creación, para aprender acerca del Plan de Salvación de nuestro Padre Celestial y elegir si seremos o no obedientes. La obediencia al plan de Dios, es esencial para nuestra felicidad y progreso eternos. El Rey Benjamín, profeta del Libro de Mormón, explicó que, “el Señor Dios ha enviado a sus santos profetas entre todos los hijos de los hombres, para declarar estas cosas a toda familia, nación y lengua, para que así, quienes creyesen… (Leer más)

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Jesucristo, durante su ministerio en la tierra, “Recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo”. (Mateo 9:35) También les dio la autoridad para sanar enfermos, y otros poderes del sacerdocio a sus discípulos. Un ejemplo de esto se encuentra en el Nuevo Testamento, donde Santiago dice, “¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará. (Santiago 5:14-15) Nuestro Padre Celestial ama a todos Sus hijos. Están incluidos aquellos que vivieron en la Tierra Santa durante el ministerio de Cristo sobre la tierra, así como también todos nosotros en la tierra hoy. El sacerdocio, o el poder para actuar en el nombre de Cristo, ha sido restaurado a la tierra. En 1829, José Smith recibió el sacerdocio, conferido por medio de la imposición de manos por mensajeros angelicales: Juan el Bautista, Pedro, Santiago y Juan de los Doce Apóstoles originales de Cristo. José Smith, con su ordenación del sacerdocio, también recibió la autoridad… (Leer más)

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El bautismo es algo que es común en muchos grupos cristianos a través del globo. Muchos están a favor del método de “aspersión” mientras otros cristianos, como los mormones, usan el método de “inmersión” como fue el bautismo de Jesucristo. El bautismo por inmersión en agua por uno que tenga la autoridad es la primera ordenanza salvadora del Evangelio y es necesario para un individuo para llegar a ser un miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y recibir la salvación eterna. Todos los que buscan la vida eterna deben de seguir el ejemplo del Salvador de ser bautizados y recibir el don del Espíritu Santo. En otras palabras, cuando usted sale del agua usted está limpio de cada pecado y es como un recién nacido, fresco y nuevo. Es en ese preciso momento que será el ser más perfecto de lo que será desde su nacimiento. Es un sentimiento alegre, aunque el acontecimiento en mi vida tuvo lugar hace tiempo. El Presidente Lorenzo Snow, el quinto profeta llamado en estos tiempos modernos, habló de su bautismo y de las esperanzas que habían dentro de él: Fui bautizado por élder John Boynton, entonces uno… (Leer más)

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Todos tenemos debilidades, o cosas que no nos gustan de nosotros mismos. A lo largo de nuestras vidas, constantemente buscamos superar estas debilidades. Pero, entre más nos enfocamos en nuestras debilidades, parece que hacemos que empeoren cada vez más. No importa lo que intentemos hacer nosotros mismos, parece ser que no podemos superar estas odiadas debilidades. En el Libro de Éter del Libro de Mormón, el Profeta Moroni nos dice que él también se martirizaba por sus debilidades. Cuando buscó al Señor con preocupaciones en cuanto a sus debilidades, el Señor le reveló la clave para superarlas. “Y si los hombres vienen a mí, les mostraré su debilidad. Doy a los hombres debilidad para que sean humildes; y basta mi gracia a todos los hombres que se humillan ante mí; porque si se humillan ante mí, y tienen fe en mí, entonces haré que las cosas débiles sean fuertes para ellos.” (Éter 12:27) Es inspirador el reconocer que ya hemos terminado de dar el primer paso para superar nuestra debilidad al reconocerla en primer lugar. Reconocer una debilidad es una señal de que nos estamos acercando a Dios. “No es cosa fácil…que nos muestren nuestras debilidades… No obstante, ello es… (Leer más)

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En la sociedad moderna, la sangre simboliza muerte y violencia. Pero en las escrituras, la sangre simboliza la vida. Piensen en esto: junto a los muchos otros milagros que se llevan a cabo en el cuerpo humano, la sangre nos da vida. Nos alimenta y de esa manera lleva nutrientes y oxígeno a cada órgano y extremidad. Nos ayuda en tiempos de necesidad, trasladando células que atacan enfermedades o invasores ajenos al cuerpo. Lleva nuestras cargas, llevándose los desperdicios de cada célula y juntándolos en otra parte del cuerpo para que sean desechados de una manera adecuada. En muchas maneras, la sangre se puede comparar con Jesucristo mismo. Por medio de Él vivimos. Él alimenta nuestras almas. Él nos socorre en tiempos de necesidad, y nos fortalece en contra del pecado. Él lleva nuestras cargas cuando las llevamos a Él. Los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (conocidos comúnmente como “mormones”) creen de todo corazón que Jesucristo es el Salvador del mundo, y que sólo a través de Su gran Expiación el hombre puede ser salvo. En el Antiguo Testamento, los sacerdotes de la casa de Israel eran instruidos a hacer sacrificios de… (Leer más)

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Cuando pienso en la bondad de Dios, me recuerda la palabra “misericordia”, y aún con mucha más profundidad que el tradicional sentido de la misericordia. ¿Exactamente qué es lo que significa “misericordia”? Si vamos a la mayoría de los diccionarios, ellos nos darán las definiciones tradicionales de “misericordia”. La explicación sería algo como esto: “Misericordia significa dar bondad cuando no se la merecen”. Y ésa es realmente una definición exacta. Pero creo que la misericordia – al menos cuando hablamos de la bondad de Dios – es mucho más amplia. Así como un juez tiene el poder para detener una pena cautelar o en realidad otorgar el indulto a alguien por un delito terrenal, así también Dios tiene el poder de perdonarnos graves delitos que incluso los tribunales terrenales podrían condenar. Pero Él sólo hace esto porque Su hijo estuvo dispuesto a venir y pagar por nuestros pecados. Jesucristo fue fustigado, azotado porque nosotros hemos pecado. Él sangró y sufrió profundamente más de lo que podamos entender en una eternidad, en el Jardín de Getsemaní, a causa de nuestras debilidades. Fue clavado en una cruz, porque Él nos amó lo suficiente – Él nos amó lo suficiente como para cruzar… (Leer más)

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