Mientras el profeta Lehi, enviado desde Jerusalén con su familia a una tierra prometida en América, agonizaba, habló a cada uno de sus hijos, aconsejándoles por última vez. Jacob, el segundo más joven, nunca había tenido la vida privilegiada que gozaron sus hermanos mayores antes que su padre los guiara fuera de la ciudad, dejando atrás sus riquezas. Él era el primero de dos hijos nacidos en el desierto. Para Jacob, la vida en el desierto era algo natural y no una prueba inusual. La división que se estaba creando dentro de su familia, ya que dos de sus hermanos mayores estaban castigando al resto de la familia por haber tenido que renunciar a su herencia, estaba forzando a todos a escoger de qué lado estarían.Jacob, joven y ferviente, estaba del lado de sus padres y sus hermanos mayores, Nefi y Sam. Nefi se convertiría en profeta después de que su padre falleciera; y Sam, su siguiente hermano mayor, aceptó con humildad el lugar que divinamente le fue dado a Nefi. Lehi estaba contento con el comportamiento de Sam.No había sido una vida fácil para el muchacho. Teniendo que vivir una infancia en la que dos de sus hermanos… (Leer más)
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Junio es quizás uno de mis meses favoritos. No, no es porque el año escolar casi termina (¡hurra!). Me encanta el hecho de que podemos celebrar a los padres en su día. A diferencia de muchos en este mundo loco, yo he crecido rodeada de padres buenos y rectos. El mío siempre ha sido un hombre dulce, lento para airarse y pronto para amar. Me ha enseñado mucho e incluso ahora nos deleitamos en aprender juntos algo nuevo. Cuando me casé fui bendecida con otro padre, el padre de mi esposo. Él también es un hombre bueno y dulce, siempre dedicado a servir a otros, un rasgo que ha transmitido a sus hijos. Siempre que lo veo recibo de él un abrazo y un beso y escucho un “te quiero” de sus labios. Y luego está mi esposo. Comparte conmigo cinco hermosos hijos, y me maravillo del hombre extraordinario que es, y de cómo me cuida a mí y a sus pequeñitos. Tiene dos agotadores trabajos para que yo pueda quedarme en casa con los niños, y también sirve como un obispo mormón (líder en nuestra Iglesia local). Aun con estas actividades que requieren mucho tiempo, lo he visto ir… (Leer más)
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Hace uno días, Gordon B. Hinckley, Presidente y Profeta de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, falleció. Yo estaba reunida con unos amigos cercanos cuando recibí la llamada, informándome de su muerte. Cuando transmití a mis amigos la noticia, el silencio se apoderó de la habitación. Mientras observaba nuestro pequeño grupo noté ojos llenos de lágrimas y semblantes tristes. No puedo describir con palabras el gran significado que el Presidente Hinckley ha tenido en mi vida.Siempretendré en mi corazón sentimientos de amor, honor, y gratitud por él por el resto de mi vida. Estaba en mi adolescencia cuando él fue llamado a ser Profeta, probablemente la razón por la cual el Presidente Hinckley tiene tan gran impacto en mi vida. Aún me veo sentada en una audiencia llena de jóvenes cuando el oró por nosotros. Recuerdo haber visto el video llamado “Testigos Especiales de Cristo” y escucharle y verle, así como al resto de la Primera Presidencia y el Quórum de los Doce Apóstoles al compartir solemnemente sus testimonios sobre la vida, divinidad y el propósito del Señor Jesucristo. Siempre se preocupó por la juventud, y los adultos solteros de la Iglesia, y del mundo… (Leer más)
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