La blanca de la viuda
Febrero 27, 2008 por Fabiola
Anoche mi bebé tuvo un caso de insomnio. No estaba enferma. No estaba llorando. Sencillamente no estaba durmiendo. Y mientras me encontraba recostada a su lado, intentando hacerla dormir nuevamente, pensaba en la ofrenda de la viuda. (Marcos 12:41-44)
Jesús estaba sentado en el templo mirando que todo el pueblo venÃa y donaba dinero a los pobres. Algunas personas eran ricas y daban un poco más. Sin embargo, la viuda vino y echó dos blancas, una suma insignificante. Sin embargo, aún cuando era sólo una pequeña cantidad, era todo lo que tenÃa. Para el Salvador, aquellas dos blancas tenÃan más valor que todo lo que los otros ricos habÃan echado en el arca. Su sacrificio tenÃa mayor valor ya que era capaz de entregar todo lo que tenÃa. Los hombres ricos que tenÃan más no podÃan renunciar a todo por lo que sus ofrendas fueron consideradas más pequeñas.
Bruce R. McConkie dijo, “Cuando el sacrificio que debemos hacer es pequeño, el tesoro acumulado en el cielo es pequeño tambiénâ€. (Bruce R. McConkie, “Obedience, Consecration, and Sacrificeâ€, “Obediencia, Consagración y Sacrificioâ€, Ensign, revista en inglés, May 1975, 50). Y uno de los himnos mormones nos dice que es el sacrificio lo que trae consigo “las bendiciones del cieloâ€
Mientras continuaba sobando la espalda de mi bebé y cantándole dulcemente, pensaba en los aspectos de mi vida que estoy reteniendo del Señor. ¿Qué ofrendas he dado? ¿Qué bendiciones me ha impartido Él que no estoy dispuesta a compartir?  Pensaba en que estaba recostada allà en la oscuridad, perdiendo el sueño para tranquilizar a mi hija y sentÃa que seguramente eso era grato para el Señor. Sin embargo, hay momentos en los que  soy egoÃsta con mi tiempo y con mis recursos – en los que estoy más preocupada por mà misma que por ayudar a otros que están desesperadamente necesitados de recibir bendiciones de Dios. ¡Algunas veces, siento como si tuviese tan poca energÃa, tiempo, dinero, paciencia o incluso deseo de actuar que seguramente debo ser una de las personas necesitadas que requieren la ayuda!
Me pregunto ¿es asà cómo se sentÃa la viuda? ¿Qué pensaba exactamente cuando dio lo último que tenÃa como una ofrenda para que Dios ayude a aquellos que tenÃan mucho menos que ella? ¿Fue duro hacerlo? ¿O tenÃa tanta gratitud y amor en su corazón que era algo simple de hacer? ¿Se fue a casa preocupándose por lo que comerÃa en la cena aquella noche? ¿O caminó a su casa feliz y llena de fe en que el Señor la atenderÃa como lo habÃa hecho en el pasado? Seguramente, debe haber confortado su corazón el pensar que su dinero podÃa ayudar a alimentar a un niño. Debió haber sentido el placer de Dios.
Esto también me hace pensar en otras ofrendas que me son dadas. ¿Cómo las recibo? En particular, estoy pensando en mis hijos. A menudo, ellos me dan todo su amor. Me sorprenden tendiendo mi cama. Hacen dibujos para mÃ. Cogen flores de diente de león para entregármelas. Preparan un sándwich para un hermano menor. Lamentablemente, muchas veces sólo me doy cuenta del hecho de que preferirÃa que ellos hubieran recogido sus juguetes de la sala en vez de tender mi cama. Me siento frustrada por tener que encontrar algún lugar para colocar una flor marchita de diente de león o colgar dibujos. Solamente veo el desorden que dejaron en la cocina, la mantequilla de manà fuera de lugar y el pan esparcido en el suelo. Y esto me hace desear ver las cosas a través de los ojos del Señor. Mis hijos pueden no ser capaces de darme aún un recompensa de rey. Todo lo que tienen son sus dos pequeñas blancas.  Pero debo saber que entregarlas libremente vale más que el mayor tesoro del mundo.
Por Andrya Lewis el 27 de noviembre de 2007
ojala que todos los ricos de este tiempo y de los tiempos dificiles que vengan tuvieran un poco de amor por los demas como lo tenia esta humilde viuda que sola desamparada hizo uno de los sacrificios mas grande de la historia del serhumano para mi que fue dar lo unico que tenia de una forma de amor para que se ayudaran los demas con el poco de dinero que dio al señor para que los demas sobrevivieran y pudoieran mantener asus humildes hijos de las demas humildes familias te deseo lo mejor aty y atus hijos en la vida ojala que diosyto me los bendiga adios atte. sus amigos y hermano “arturo espinosa ruiz”